Yo
me llamaba David, un nombre
común en aquella época,
y vivía en un pequeño
lugar de la Tierra Media de
cuyo nombre no quiero acordarme.
Estábamos en contacto
con los elfos y éstos
fueron los que me pusieron el
nombre Dagnir. Bueno, vayamos
al tema.
Entre los elfos había
uno que hacia anillos, uno de
ellos de oro liso y sin marcas
aparentes. Un día estaba
durmiendo debajo de un manzano
y se lo quite (de aquella tenía
6 años), y jugando con
él se me cayo al río.
Con 8 años fui por primera
vez a la nieve, a una montaña
muy alta, no sé qué
del Cuerno Rojo se llamaba.
Empecé a jugar a hacer
bolas de nieve, una se me escapo
ladera abajo y casi me cargo
a 9 excursionistas que hacían
senderismo.
Después de ésa
nos fuimos a unas cuevas que
había allí cerca.
Como estaba oscuro y hacia frío,
encendí una hoguera,
y “sin querer” le
prendí fuego a un bicho
grande que había por
allí. Se fue corriendo
en llamas y chocó con
los 9 excursionistas que desde
entonces fueron los 8 excursionistas
(repito que fue fortuito).
Por cierto, entre la nieve y
la cueva perdí un bichito
con tentáculos que encontré
congelado en la nieve. Lo perdí
en una charca, pero no sé
que fue de él.
A los 10 años, le dí
unas patadas a unas piedras
que hacían de dique (cosa
que yo no sabía. Primero
salió un chorrito de
agua, pero éste fue creciendo,
creciendo, CRECIENDO, hasta
que inundó las tierras
de un tío un poco chiflado
que decía que era el
Multicolor y que iba a dominar
el mundo (menos mal que no supo
quien fue el que lo hizo ).
Vamos, que por estas cosas,
y otras como estas, los elfos
me pusieron el nombre de Dagnir,
por el que se me conoce desde
entonces.. ¿Que cómo
ocurrió? Pues nada; había
un elfo tocando la flauta, yo
jugaba a darle patadas a una
cosa redonda (después
se popularizo mucho, según
creo ) y “se me escapó”,
y le di en la flauta, con tan
mala suerte que el elfo se la
tragó. Primero se quedo
como sin aire y al intentar
respirar y al coger aire, se
escuchó algo así
como "¡Dhaaaaag!"
y al expulsarlo se escuchó
"¡Niiiiiiiiiiiir!".
Desde entonces se me conoce
por ese nombre. Además,
los muy “simpáticos”
de los elfos le dieron unos
significados a la palabra que
maldita la gracia que me hace.
Os
preguntaréis si esto
es verdad, puede que no, pero
es más ameno que poner
que me llamo David, tengo 26
[sujeto al paso del tiempo,
NdT] años, soy de
Lugones, me gusta leer, estar
con los amigos y chatear, entre
otras cosas. Que esto del señor
de los anillos me enganchó
desde el principio, etc.
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