Este
14 de julio tocó a su fin
la Mereth de Vinyamar, del vecino
smial de Gijón. Fue, sin
duda alguna, una mereth distendida
y entretenida, en el que se reunieron
gentes de diversos smiales, muy
unidos a los Vinyamarinos (caso
de Númenor y Dor-Lómin).
Aunque la asistencia fue menor a
la esperada, el tiempo y las ganas
acompañaron en gran medida
a los actos. Aquí teneis
una pequeña crónica
de todo lo sucedido (a ojos de una
hobbita despistada y algo maltrecha
por el calor ;).
Dado que ningún dorlominero
(nosotros, vamos) asistó
al primer dia de la KDD, er... Mereth,
nuestra historia comienza una alegre
y prometedora tarde de jueves, cuando
llegamos a la muy marinera Vinyamar,
digo... Gijón. Como si de
un grifo goteante se tratase, primero
Zaresh (una misma), luego Legolas,
y finalmente Mithrandir y Sorsha
(de Lórien), llegamos, y
fuimos recibidos por nuestro presidente
de Smial, Huor. Luego... ¿Qué
ocurrió luego? ¡Ah,
sí! Fuimos a la playa, donde
empezaba a calentar el sol, a ser
presentados al resto de los meretheros
(¿Se dirá así?).
Allí estaban todos los que
habían llegado ya, aunque
a lo largo de esa noche y la mañana
siguiente el goteo sería
constante.
Esa noche Fuimos a un chino muy
bonito a cenar. La gente comió
y comió y comió. Después
volvimos al colegio y, despues de
mucho hablar, comenzamos con la
lectura de cuentos... un tanto belicosa,
por cierto, ya que la mayoría
optó por obsequiar a nuestros
adormecidos y cansados oidos con
batallas de El Hobbit, ESdlA y El
Silmarillion. No sé decir
hasta qué hora se alargó
la lectura, pero la última
vez que miré mi reloj eran
más de las dos.
A la mañana amanecimos comidos
por los balrogs, perdón,
mosquitos. Para superar ese mal
trago, los vinyamarinos nos obsequiaron
con un delicioso desayuno en La
Casa del Chocolate, aunque Mithrandir
y Sorsha de Lórien se perdieron
mientras buscaban el Carrefour de
Gijón y desayunaron por su
cuenta.
Regresamos al colegio (no, no es
que hayamos dejado asignaturas pendientes)
y cuando ya lo teniamos todo listo
para la Comida Hobbit, se nos aguó
la fiesta (y nunca mejor dicho).
A pesar de los ruegos de nuestro
amigo Ulmo, la lluvia, que no había
sido invitada, hizo acto de presencia,
y por un momento, el acto tuvo que
ser suspendido. Al final, los amigos
del smial organizador nos dejaron
un local, y pudimos celebrar allí
la abundante y deliciosa comida.
(Dani y Elenita, que rico salió
el postre:D_). En la comida nos
visitó Eduardo Segura, que
esa misma tarde iba a dar una charla
en la Fnac del Parque Principado.
Le acompañó Éowyn,
quien pudo contarnos que apesar
de la poca asistencia había
sido una charla muy muy MUY interesante
(meawen... teniamos que haber ido
^^). Entre pitos, flautas, futbolines
y videos comprometidos para el presidente
de vinyamar, era la hora del Rol
en Vivo. De nuevo en el colegio,
y esta vez el tiempo sí que
acompañó. La partida
fue larga (comenzó a las
21:00 y terminó a las 23:00),
tranquila y acabó de buena
manera. Despueés cenamos
los (aún abundantes) restos
de la comida, aunque otros nos fuimos
a por algo de variedad (¡Pizza!),
De madrugada, para los que quisieran,
noche intemporal, o lo que es lo
mismo; ¡Fiesta!.
Al dia siguiente asaltamos de nuevo
la chocolatería mientras
Segura y presidente de smial vinyamarino
eran entrevistados en la radio.
Comimos en un italiano (los que
fuimos acompañados por Smeagol)
y nos dirigimos a paso acelerado
al recinto de la Semana Negra. Allí,
las cinco, asistimos a una charla
en homenaje a Tolkien, de nuevo
con Segura como orador. Al principio
eramos cuatro gatos, pero al poco
el pabellón estaba lleno
a revosar. Estuvo muy bien, fue
agradable y nos reimos varias veces.
Luego de la charla, nos perdimos
en los puestos de la feria (en los
de libros sobretodo) y por la noche....
¡Cena de Gala!.
Comimos cual hobbits recien salidos
de una clínica dietética
en un lugar muy medieval. Reimos,
cantamos, algunos se pusieron enfermos,
y otros se durmieron en sus sillas
:D. Una cena que ha quedado inmortalizada
en muuuuuuchas fotos. Una parte
de nosotros se retió temprano,
y se dedicó a la caza de
mosquitos asesinos en el gimnasio.
La otra salió de parranda
hasta el amanecer.
El domingo amaneció resacoso
para algunos, preparamos rápido
los trastos y... En fin, no puedo
contar más, porque ni siquiera
fui a desayunar. Legolas y yo nos
despedimos de la concurrencia y
nos marchamos. Mithrandir y Sorsha
nos trajeron amablemente hasta Oviedo
y luego regresaron a Gijón.
Así que hasta aquí
es todo lo que puedo contar.
En resumen: fue divertido, nos dejó
tiempo libre, hicimos nuevas amistades
y nos reencontramos con algunas
viejas.
Por
Záresh